jueves, 19 de julio de 2012

Un paseo en skate!


Empiezo este relato contándoles que soy (fui) una diestra patinadora! Ojo: no solo con esos ochenteros de bota blanca y ruedas amarillas.. NONES!.. también fui una super experta de los noventeros y tan fashion patines en línea!! ¿Servirá esta introducción para salvaguardar  aunque sea ALGO de mi honor luego de lo que viene a continuación? ¡Ojalá!.
Creo (creía) que no soy (o no era) tan borrica con los skates. Allá por antaño, cuando era chiquilla, mis primos me enseñaron un poquito sobre el manejo de dicho artefacto, aprendí: 1) A avanzar de modo normal impulsándome con un pie (y sin caerme), 2) Ya avanzando ladear un poco y el skate gira para donde lo inclinaste, 3) Hacer ese avance con el pie de atrás fijo y el otro levantado el aparato y haciendo movimientos rápidos -punta del skate de lado a lado- (también se avanza aunque más lento que impulsar con un pie). Queda demostrado que, al menos lo más BASICO lo sabía!. Bien, eso debe haber sido aprox. en mis 13-15 años; pues resulta que el verano del año pasado –a mis 38!- entre mis “brillantes” ideas, se me ocurrió pegarla de “mamá cool” (Recién me va quedando claro que.. mientras más me esfuerce por ser mami-cool.. el resultado es infinitamente peor de lo que era no ser cool!! pues por lo general acaba una con el orgullo destruido, sintiéndose ridícula y por si eso fuera poco.. bastante magullada!)
Verano 2011, Les pido mis atesorados lectores usar la imaginación para recrear el panorama completo: Un condominio de casas blanquititiiitas, con jardines verde-perfecto en una regia playa en “Eisha”, esta humilde servidora luciendo sus infaltables havaiianas y una salida de baño con tela de gasa en color rosadito playero, ¡qué conjuntito tan “mono” y re-adecuado para la zona!, iba camino a la casa de mi reini-amiga por una de esas “calles-pasarela” del condominio, explico: calles que pasan por en medio de las casas, específicamente frente a las terrazas delanteras de las casas, ubicadas a ambos lados de la calle.. osea, harto publico como para lucir el conjuntito o para cualquier hazaña que uno pretenda realizar! a mi lado venía uno de mis enanos trepado en su transporte playero favorito: “su nuevo skate”, de pronto.. “Klinn!” ..El foquito de las ideas ¡encendido! (ese infeliz foquito al que NUNCA-JAMAS, por absolutamente NINGUNA razón debería hacerle caso!.. lamentablemente, el lado cojo de mi cerebro siempre chapa el camino del atajo y termino en la idiotez de lanzarme de narices a realizar la mamerta idea que acaba de surgir!) La “genialidad” fue: le mostraré a mi hijo  (y a tooodos los “eisha-vecinos” de mi amiga) que la super mami SABE usar un skate! -¡¡Lo sorprendido que va a quedar mi enano!!- Tenía ambas manos ocupadas, bah.. ¡no importa, el skate se maneja con los pies! Le pedí el dichoso aparato a mi enano con lo cual, me quedó mirando con su carita de super-intriga, como si no fuese suficiente animalada eso que pretendía hacer.. agrego una introducción: “mira atento a Mami eh?, esto que vas a ver ni te lo imaginabas!” –lástima que no se lo imaginara por que de ese modo.. él jamás me habría entregado el bendito skate, y mi (poco identificable) cara, más mi reputación continuarían intactas!.. tal como las de una persona absolutamente normal-. Acto seguido.. pie derecho arriba del skate, con TODO mi peso encima (la pobre tabla no llegó a partirse en dos! probablemente porque no tuvo tiempo) pie izquierdo en el piso y la punta de éste, en una clara intención de hacer avanzar el skate, ..se lanza hacia atrás CON TODO! en un desaforado y confiado gran impulso!!… cuando de pronto.. esos segundos congelados en los que –desde el aire- me doy cuenta que las ruedas del maldito skate… NO rodaron ni un sólo milímetro! por ende, producto del infructuoso impulso.. toda mi descuajeringada humanidad se fue de muelas para adelante y LITERALMENTE.. me fui DE MUELAS al piso!! (rodillas, quijada y dientes aterrizaron la vez!), AHÍ, en plena vereda-pasarela de Eisha con muchísimos espectadores en platea (sus terrazas), supongo que algunas señoras habrán ahogado o escondido la carcajada por el espectáculo –juro que no escuché ninguna, ¡qué decentes son en esa playa!- y algunos señores preocupados, hicieron amago de acercarse o cuanto menos me preguntaron: “estas bien?” pasado el inmediato desconcierto de intentar comprender qué es lo que había fallado en el plan(?)... pasé a soltar la clásica risita nerviosa con la que vas ganando tiempo para evaluar tus daños, había que ver si aún era capaz de poner en pie todo mi ser (aunque obviamente el orgullo ya no! ..ni modo!) con mucha suerte y bastante apoyo de mi enano, logré levantar mi abollado cuerpecito del suelo y ante la pregunta “¿estas bien?” sólo pude señalar al maldito e “inamovible” skate y contestar “Ya estoy vieeeja pa´ estas c..j..deces.” –ahí se les fue a mis espectadores el color morado de sus caras por estar aguantándose la risa ante mi vuelo y caída y soltaron con ganas sus “tan divertidas” carcajadas! Vale un recordatorio: dije que estaba con las manos ocupadas ¿cierto? bueno, dirán que ahí está el porque no puse las manos en la caída y acabé con los dientes sembrados en la vereda, pero, ya que es un relato sincero y abierto que no deja lugar a dudas de la estupidez generalizada que a veces me asalta –solo a veces- pues debo decir –para evaluación aún más certera-  que lo que llevaba en una de las manos eran ¡¡TOALLAS!! (Nubecita pensadora: ¿Por qué diantres no puse las toallas frente a mi cara antes de la sacada de m…?) Nunca lo sabré!
Horas más tarde –ya de regreso en Lima- ubicación.. La farmacia más cercana a mi casa:
Yo:“Señorita.. alguna pastilla para el dolor? Quizá PANADOL FORTE?
Srta: “A ver señora, qué tipo de dolor tiene? (asumo que andaba aburrida y quería la historia completa)
Yo: “Ehhmmm rodillas, quijada y un par de dientes!” Srta: “Disculpe señora pero ¿cómo se golpeó? Me agarró en frío  y no tuve tiempo de inventar alguna historia!-
Yo: Bueno, es que me subí al skate de mi hijo!
¡Creo que aquí les será MUY FACIL imaginar la risa de la farmacéutica!