viernes, 21 de diciembre de 2012

Qué fechas estas!!!


Entre las millones de cosas que no entiendo de la vida hay una en particular que tiene que ver con estas fechas… y es que, a medida que los años avanzan (y mi edad aumenta).. se va reduciendo de forma alarmante mi espíritu navideño! (inversamente proporcional a los kilos en mi cuerpecito latino!) si hago un pequeño análisis psico-hormonal caigo en la cuenta que me acerco estrepitosamente a los 40 y oh coincidencia!.. voy perdiendo (aún más) la paciencia –esto considerando, de modo optimista, que nací con una pequeña dosis de ella y que aún me queda algo-. Me joroba enormemente que lo que para mi representaba la navidad, no se asemeja a lo de hoy de ninguna manera! claro, injustamente.. hemos pasado a ser adultos y los niños son ahora nuestros hijos por lo que se supone.. ellos son los chistosos nuevos dueños de estas fiestas, pero sinceramente me quedan grandes dudas de que ellos las disfruten y las vivan tal como yo la recuerdo de niña, ojalá me equivoque.
Hoy los adultos estamos reventados de compromisos por cumplir, y no me refiero a la cena o el almuerzo donde se reúne la familia (que eso sí es bonito), si no a la locura de los regalos, uno tiene que pensar QUE regalar, DONDE conseguirlo y lo peor (en mi caso) es CUANDO conseguirlo, pues para colmo de males se juntó la vaina con el “fin del mundo” y con haberme quedado sin empleada! es bastante obvio que ya con estos dos últimos problemitas.. el tiempo NO me va sobrado!!!
Cuando era niña (hace una pila de años) los únicos que se rompían el cerebro para resolver esos problemas (adicional al rollo de un ajustado presupuesto) eran mis padres, en ellos recaía todo el peso de la adultez y yo me lo pasaba de lo más divertida esperando la hora de hacerme la dormida para que mis “papá Noeles” personales (con todo el cuidado y sigilo posible) cerraran las puertas que comunicaban la parte interna de mi casa con el área social y empezaran a pasar los regalos desde el estudio de mi papi hacia el arbolito de navidad en la sala, sin percatarse que ya me había levantado de mi cama y me había dirigido a la ventana del cuarto de mi hermana, donde se podía ver casi en primera fila el desfile de regalos, es que sólo me faltaba el bowl de canchita para pasármelo genial observándolos, obvio que iba contabilizando el número y tamaño de éstos! ese ritual me maravillaba año tras año, sin que mis inocentes papis se enteraran de ello, hasta que fui lo suficientemente manganzona como para decirles que ya dejen las boludeces de papá Noel y su trineo jalado por renos!
El esfuerzo de la maravillosa cena asumo que era para los mayores porque era obvio que el interés de los chicos era únicamente el momento de abrir los regalos, una vez terminado el ritual (cena y regalos) venía otra de mis costumbres favoritas, cruzar la calle para ir a la casa de mis vecinos (mis tíos de cariño, el hijo menor es, hasta hoy, mi mejor amigo.. pues nos conocemos desde que yo tenía 3 años aproximadamente… él tendría unos 10! Je je! ..no te piques.. es broma!.. tendría más o menos 8 ! ;) )ellos eran 4 hermanos, con lo cual sus navidades eran bastante más bullosas y entretenidas que las de mi casa y parece que hasta los 2 perros de la casa (Killer y Kaiser) entraban en la vaina de los regalos porque debajo de su árbol siempre había una barbaridad de paquetitos y paquetotes de todos los tamaños y formas imaginables! Jamás olvidaré el año en que momentos antes de la hora acostumbrada en que yo iba hacia su casa, fueron ellos (todos) quienes vinieron a la mía, porque mi tío le estaba regalando a mi tía nada menos que… UN CARRO! y era una sorpresota, por lo cual lo habían escondido en el garaje de mi casa! La cara de sorpresa de mi tía, las lágrimas de emoción de ella, de sus hijos y de todos nosotros son cosas que no se olvidan aún hasta el día del fin del mundo! (osea HOY!... Pinches Mayas!)
Espero que mis hijos sientan todas esas emociones que llenaron mi infancia, que vivan la navidad realmente como que nace Jesusito en su pesebre y hay que cantar villancicos hasta desgargantarse y reventarles el oído a los vecinos!! Que sientan todo eso que yo tuve: afinidad, apego, amor, amistad incondicional, hermandad de por vida, risas por toneladas, mataperradas, familia unida, amigos cuerdos y amigos tronados, aventuras, lecciones de vida… mas un laaaargo etc.. que todo eso sea eterno y en cantidades industriales; tan inmensos como los que llenaron mis días de niña, mis sentimientos tan marcados así como mis recuerdos de hoy y de siempre.
Con ánimos de incentivar mi alicaído espíritu navideño y de no aguarles estas fiestas que deben ser bonitas:
LES DESEO UNA FELICÍSIMA NAVIDAD A TODOS UDS. MIS “CEREBRI-FIELES”!!! …Al resto… que se joroben por no leerme!!!
Nos vemos el 2013 (si los Mayas, los marcianos y los meteoritos- lo permiten!)
Pd: Emborráchense con ganas el 31 en la noche porque haber sobrevivido al fin del mundo y que no nos haya secuestrado un ovni –ni cantado Ricardo Arjona- bien merecen una SÚPER celebración!