miércoles, 11 de diciembre de 2013

Faldea Faldea Faldeeea!!! (a Rocío con cariño)

Dice parte de un pensamiento, o motivación / filosofía de vida… “baila como si nadie te estuviera viendo”… creo haber dejado clara mi posición absolutamente cínica respecto a ese tipo de pensamientos motivacionales, y la supuesta literatura de  “autoayuda”, lo siento pero desde mi perspectiva eso es bastante más deprimente que útil, pero bueno, el tema de hoy no son los pensamientos de Coelho y sus amigos.. si no el baile en sí, así que mi post de hoy va dedicado a los tremendamente torpes y descoordinados saltitos de mis clases de marinera!
La ingenuidad de creerme capaz de bailar marinera viene de muchos años atrás cuando era muy jovencita y me inscribí en unas clases, por razones de fuerza mayor tuve que dejarlas y ahora.. nada más que 26 años después.. se me ocurre (esas ocurrencias que salen a veces de la neurona más coja que llevo en el coco) bueno, se me ocurrió que mi “super agilidad”, “mega coordinación” y “espectacular oído musical” harán posible que este cuerpecito latino baile marinera como campeona laureada!... ajá!!, pues lamentablemente, como suele pasar con todas mis ocurrencias, la cosa no quedó sólo ahí.. si no que …a mis 40 añasos (podemos atribuirlo a la crisis de los 40, la siguiente de esas crisis –y peor que esa- está aún por llegar) así, con mis N+15 kilos extra me lancé de cabeza a las benditas clases de marinera!! Mi amigo R. me dio EL dato de la super teacher campeona re campeona y re laureada en dicho baile, que además es amiga de mis amigos y para colmo de mi buena suerte las clases las dicta a 5 minutos (en carro) de mi casa! en carro pe! no creerán que además de bailar.. voy a caminar HASTA ALLA!
Como de hecho no estoy tan loca, me inscribí en un horario de clase diferente al de mis amigos, obvio, si ellos bailan y yo llego dando pena con unos saltitos más torpes que los de un Troll haciendo ballet.. imposible entrar con ellos, así que mis compañeritas de clase son una niña de 8 años y otra de 3!, la de 3 aún me tiene miedo por la diferencia de tamaño que nos separa, pero la de 8 me ha agarrado de pupila suya y ella decide cuántos minutos o bailes tengo que hacer antes de autorizarme un descanso o dejarme tomar agua! Y debo decir que para mal de mis culpas la enana en cuestión es hiperactiva con lo cual NO SE CANSA NUNCA! (eso ya sin considerar nos separan nada menos que 32 años!)
Me chifla enfundarme la falda, creo que no hay prenda que me fascine más… que una falda de marinera! Aún uso una prestada de la misma academia.. que al comienzo sólo me entraba por arriba, luego de un mes debo haber bajado unos gramos pues increíblemente ya puedo ponérmela también por abajo Y SIN HABERLA DESCOCIDO.. Ojo!!! (claro, sube con cierta dificultad.. pero SUBE!!).
Mi profe es lo máximo, gritonea a todo mundo -menos a mi!- me imagino que sin esa disciplina y determinación no habría llegado tan lejos como lo hizo. Se mata gritando: “FALDEA FALDEA FALDEA!!!” al mismísimo ritmo de la marinera que esté sonando en el equipo… tiene otras palabritas clave para cada momento, pero mi preferida sobre todas es sin duda… “FALDEA!!” como digo.. en perfecta armonía y compás de la música, pero con un tono de amenaza TAL… que más te vale estar faldeando mucho antes de que se le ocurra gritarla para estar segurísima que la cosa de hecho no es contigo!!!


HOY: (3 meses después de la última línea)
Este post debió salir hace tiempo, pero por alguna razón se escondió entre mis archivos de documentos y no lo terminé ni publiqué…
Retomándolo como dije.. unos 3 meses después, debo confesar con mucha pena que ya no estoy en mi marinera.. mis horarios se complicaron sobremanera cuando el colegio de mi hijo decidió zamparles unas clases 3 tardes a la semana y tenía yo que ir a recogerlo; así cambié marinera por gimnasio con el plan de no dejar de hacer ejercicio y poder acomodar éste en cualquier hora del día en que pudiera ir.
Puedo decir que aprendí muchos pasitos de marinera pero no llegué a bailar con soltura.. decía mi profe que era más por inseguridad mía que por otra cosa pues ya casi todos los pasos los tenía hechos. Esta tarea queda como pendiente y volveré a bailar de seguro el año que viene!
Este cerebrito sigue revolviendo sus archivos en búsqueda de el último post que estaba escribiendo, y que también (como este) he dejado inconcluso, pero lo que es más triste… ni siquiera recuerdo sobre QUE estaba escribiendo… ya aparecerá por aquí un día de estos…
;)