domingo, 31 de mayo de 2015

El inodoro...

El cuento empieza con la falsa idea de que aún estoy lo suficientemente joven como para salir de juerga las 2 noches del fin de semana!! Viernes a Barranco en una super adelantada salida por el cumple de mi hermana y Sábado a una divertida reunión en la casa del Guille, ambas noches sumamente divertidas, pero inevitablemente acabaron con mi decrépita anti-entereza corporal e hicieron que mi ansiada visita a Sodimac hoy Domingo acabe en un malhumorado mini recorrido centrado únicamente en comprar lo estrictamente necesario y poder volver a rastras -lo antes posible- a desparramarme en mi cama o algun sillón que pudiera encontrar por el camino. Estaba en esto último tan tranquila chequendo mi fcbk cuando al ocurrente señor de esta casa se le escucha preguntar: “¿dónde guardas eso que te compraste para desarmar cosas?” Con cierto “ligero” mal humor levanto los ojos del celular en un intento de descifrar a que diablos podría referirse por “esa cosa” que tanto necesitaba, deduje que la palabra clave en esa pregunta podría ser: “desarmar”, recordé que hace unos 3 meses encontré en Sodimac una joya (y la compré!).. es un precioso desarmador.. ligero, cómodo y super “cute”.. con las 6 puntas más basicas que se requieren en trabajos menores, le doy las indicaciones precisas para encontrarlo y medio minuto después lo veo pasar con MI hermoso desarmador camino al baño… la inevitabe idea que cruzó de inmediato por mi cabeza??... “cha maaare.. yo que estaba tan cómoda y relajada!”  Aún tuve la delicadeza de no decir nada y dejar que el señor de la casa intente hacer sabe Dios que con mi desarmador y (suponía correctamente) el inodoro que desde hace unos días estaba dando un poco de problema con una pequeña y esporádica fuga de agua. Luego de escuchar unas 12 descargas del tanque de agua opto por interrumpir mi descanso para ver de que pinche modo estaría “resolviendo” la falla.. lo encuentro sentado en la grada de la ducha mirando el tanque con expresión de tener frente a si todos los circuitos de un transbordador espacial.. a mi pregunta de si ha encontrado la falla responde que “SI, que ya lo tiene casi resuelto”, y procede con absoluta dedicación y concentración a darle vueltas a un tornillo (extrañamente: ajustándolo y a la vez desajustándolo!) dicho tornillo, en mi modesto entender, no tenía mucho que ver con la supuesta falla real del sistema descubierta por él… lo dejo tranquilo con su tornillo (rezando para que no lo rompa y no  sea que tengamos que acabar cerrando la llave general del agua!) vuelvo así a mi maravilloso desparrame y al “feis”.. 5 minutos mas tarde escucho unas quejas desde el baño, vuelvo a levantar mi virtual ancianitud y llego esta vez con cara de explícame QUE CARAJOS estas haciendo.. me dice que ajustó y desajustó el pinche tornillo para que la bolla quede a la altura perfecta y ahora resulta que esta peor que antes.. ya nunca para de pasar el agua y la bolla bendita NO QUIERE BAJAR!! En realidad.. la solución era bastante simple.. el único problema estaba –mea culpa- en que a mi no me daba la pinche gana en estos ultimos dias de mojarme las manos con agua de tanque de inodoro.. pero ante el “des-arreglo” del señor no me quedó mas remedio que (aún y estando de muy mal genio… sonreir condescendiente y divertida con la inutilidad suya en estos quehaceres) procedo a pedir permiso en la zona, terminar de secar la semi inundación causada, caballera… meter las manos al tanque.. mover (sin desarmador) una pequeña llavecita mariposa de plastico, liberar el movimiento de la bolla, bajarla a nivel necesario, ajustar la misma llavecita y esperar que llene el tanque únicamente para comprobar satisfecha el éxito de la operación.
Cualquier parecido con la realidad NO es mera coincidencia de ninguna manera!



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada